Si usted ha decidido escuchar
rock, porque le fascina ese poder que se siente en el riff de las
distorsionadas guitarras eléctricas, no siente espanto frente a los gruñidos,
los guturales y los alaridos líricos, las baterías a toda velocidad, los fills
delirantes, etc… usted sabe que ama el rock, y no dejará de amarlo nunca, pero
tiene un pequeño problema, nació en el valle del cauca. Así que siempre escuchará
las siguientes frases.
1. Venì,
ponè salsita que esa ruidazòn no se entiende.
2. Ay,
pero a ustedes no les pone los de punta esa música.
3. Bajale
a eso, que me tenes estresada…
Claro, menciono estas tres,
porque al llegar a algún lugar, incluso en tu propio vehículo, el salsero
cambia la música sin permiso alguno, y uno quiere morderse un codo para no
tener que decir lo siguiente
1. Oiga,
es mí.
a.
Carro.
b.
Casa
c.
Fiesta
d.
Paseo
e.
Funeral
f.
Matrimonio
Y pongo la música que se me dé la
gana…
Uno es cortés, y no dice algo al
respecto, al caleño, al valluno, le
fascina escuchar su guateque a todo volumen, siente que los gloriosos sonidos
de la clave deben inundar hasta los cielos más altos, pero no solo uno, dos o
hasta cinco temas, pero no, es todo el camino, o toda la fiesta, y no, no hay
terreno neutral, nada de poner baladas, o música electrónica, eso apenas uno
cambia el género, se van, como Drácula cuando ven el crucifijo, como si les
hubiesen mentado la madre…
Para el autor de estas letras, el
sentimiento salsero es un asunto tan exagerado, que se atreve a decir que.
a. Los
vallunos son sobreactuados.
b. La
salsa es buena música, pero no tiene por qué ser escuchada todo el día…
c. La
salsa nació en New York, así que prácticamente no es folclor.
d. Si
no te gusta mi música, no me pongas tu música A LA FUERZA…
Entonces, esto que también nos
guardamos en el corazón, y sin animo a ofender a nuestros amigos los
salsomanos, lo callamos, porque al fin y al cabo, muchos son buenas personas,
mejores amigos, parceros, mujeres hermosas y espectaculares, pero…
Señorita que me lee…
Lea esto y sépalo…
Los rockeros no tenemos tantas
oportunidades de amor, más bien somos solitarios, y dedicados a una sola mujer,
sobre todo en el Valle, y somos excelentes esposos, novios, etc... dedicados y románticos…
Pero jamás de los jamases
dejaremos el rock…
Y no nos gusta que nos cambien
nuestra música arguyendo que es ruido…
Si no le gusta, póngase audífonos…
Gracias…

